domingo, febrero 03, 2008

Mareando la perdiz

La cosa está chunga, colega. Ésa es la verdad y el resto son circunloquios con ánimo de despistar, para que los que ya los saben tomen posiciones antes de que los cojan con el culo al aire (dicho bien, rápido y pronto).

El petróleo subiendo como un globo a punto de reventar de helio, los alimentos exactamente igual, las materias primas por la estratosfera y sin gastar tanto combustible como los juguetes de la NASA, el crédito cuidadosamente restringido por las entidades financieras (lógico, por otra parte), el consumo cayendo, los costes financieros de familias y empresas a la par que el Everest y los Bancos Centrales de las primeras economías del mundo entonando un dubio, ergo sum (dudo, luego existo).

El Banco Central Europeo no sabe muy bien si seguir el ejemplo de Ben Bernake (de la Reserva Federal del Tesoro de Estados Unidos), que ha bajado en menos de dos semanas los tipos de interés en 1,25% en un intento desesperado por animar la economía para evitar una recesión y de paso evitar que Wall Street parezca el ejemplo típico en los libros de física de la fuerza de la gravedad. De momento el BCE los mantiene pero, a diferencia de Estados Unidos, en Europa, la inflación es bastante más alta y lo suyo sería subirlos para contener la inflación, a pesar de sus consecuencias negativas para el crecimiento y los costes financieros de los agentes económicos. Por lo menos Trichet tiene un par y no cede (de momento) a las presiones. Bajarlos supondría una invitación a que la inflación se cebe a mesa puesta...

La situación no está como para hacer fiestas, creo que es evidente, y no me molesto en detallar mucho más el panorama con conceptos y datos económicos. A lo que voy es que todavía hay inconscientes o personajes con clara mala fé o incompetencia profesional que auguran que es una "suave deceleración del crecimiento", no un cambio de ciclo económico. ¡Farsantes! (y otras muchas cosas menos educadas que me callo).

Los excesos se pagan, unas veces antes y otras más tarde, lo que sube, baja and so on. Los ciclos económicos responden fielmente a la concepción del tiempo y la historia que tenían los antiguos griegos, es decir, cíclico, repetitivos aunque no necesariamente proporcional en cuanto a su duración. El que haga caso omiso a eso está ciego. Hemos cometido muchos excesos y ahora toca pagar la factura, añadiéndole el correspondiente IVA.

La mejor forma de afrontar una situación es ser consciente de cuál es ésta, ser capaz de observar por uno mismo todos los signos que la definen y no confiar simplemente en el gurú (los gurús, por desgracia) que nos tranquiliza y nos dice lo que queremos oir. Estupidez sería la definición para esto último. A partir de reconocer que el panorama es desalentador, hay que tomar actitudes y decisiones que lleven a hacerla lo menos gravosa posible y hacerlo ya, no mañana o el mes que viene. Los poderes públicos estatales y organismos supranacionales deberían hacerlo con el mismo celo que cada uno para su casa, pero como no es así, cada perro que se lama su badajo, como diría Pérez-Reverte.

A tomar decisiones y abrir los ojos, tocan, que vienen tiempos revueltos.

2 comentarios:

A las 3 de febrero de 2008, 18:38 , Blogger ysa ha dicho...

pero qué dices!! si el discurso de siempre, ya venga de la derecha, de la izquierda o del tan disputado centro siempre es el de 'España va bien' (con tono gangosillo, ya sabeis), ya sea dicho con esas palabras o con otras. Y lo peor es que en el momento que reconozcan públicamente que no es así, será porque ya estaremos todos jodidos, con (o sin) perdón!

 
A las 3 de febrero de 2008, 18:50 , Blogger Carlos ha dicho...

A eso me refiero, a que dicen que la cosa no está chunga y sí que lo está. Demasiado...

 

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