sábado, septiembre 19, 2009

Sony eBook Reader PRS-505 LC

Mi eBook Reader

Me encanta este cacharro. Estoy bastante contento de haberle pedido a José Mª (gracias) que me lo trajera de su viaje a Seattle, ya hace 4 meses. Esta pequeña maravilla (175 x 122 x 8 mm y menos de 260 gramos) es capaz de mostrar en una escala de 8 tonos de gris (parecen pocos pero os aseguro que son suficientes) el texto de documentos Pdf, Word, BBeB, Txt, Rtf, así como imágenes en formato Jpeg, Gif, Png y Bmp con una definición asombrosa. Además, es capaz de reproducir Mp3 y Aac sin DRM, para lo que el aparato en cuestión trae el conveniente conector a fin de enchufar los oportunos auriculares. La calidad de sonido no está nada mal, pero no es la del Minidisc…

A pesar de que no utiliza retroiluminación de la pantalla (lo cual significa que sin luz ambiental no se puede leer, al igual que cualquier libro), sino una tecnología de tinta electrónica (E-ink), la claridad de los textos en comparación con la lectura en cualquier otro tipo de pantalla que hasta ahora haya experimentado es simplemente mucho más cómoda y no produce fatiga, al contrario de que algún libro que me he leído en pdf en la pantalla del portátil (vale, ya sé que con un refresco de pantalla de 60 Hz en un portátil no se puede esperar otra cosa, pero con un eBook Reader no importa el refresco, porque no lo hay).

Al abrir la caja nos encontramos con el lector propiamente dicho, una carcasa o funda que al utilizarla nos da mayor impresión de que estamos ante un libro real y un cable USB, aparte del manual y el software para Windows (ahora en la página de Sony hay una versión también para Mac). No viene cable de alimentación, ya que es un accesorio opcional y se puede recargar conectándolo al PC o Mac a través del puerto USB (de todas formas, para que me venga un enchufe con conector para Estados Unidos, prefiero no tenerlo).

La batería se supone que tiene una autonomía de hasta 7500 páginas, según las especificaciones técnicas (en inglés) de Sony. Digo se supone, porque a mí, realmente, me durará algo más de 1500  (unos 6 o 7 libros del tirón), eso sin utilizar la reproducción de sonido, por supuesto. En cuanto a la música, como tengo un iPod Touch, un iPhone 3G y un Minidisc, no es que utilice esa funcionalidad a menudo, precisamente…

La capacidad interna de memoria disponible es de 256 MB, lo cual me parece más que suficiente para poder llevar una biblioteca decente en largas ausencias fuera de casa o para leer en tren, cercanías, metro o avión. Sin embargo, por si alguien necesita más capacidad (sobre todo si quiere leer a la vez que escucha algo de música), las ranuras para tarjetas SD y Memory Stick Pro Duo posibilitan esos Gigas extras.

La visualización en pantalla es limpia y cómoda y aunque no es antirreflejos se puede leer perfectamente aunque haya un foco de luz incidiendo sobre ella directamente. Además, la orientación de la pantalla es modificable y se puede poner en horizontal si así se desea. El manejo es sencillo y bastante intuitivo, aunque muchas funciones se pueden realizar con distintas teclas (hay dos “pad”, uno a cada lado, una tecla de Bookmark, una de ampliación de texto, 10 de numeración, una de menú y otras dos de avance y retroceso). Por ejemplo, para pasar la página, se puede hacer desde la tecla de avance a la derecha de la pantalla (más adecuado cuando está encajado en la carcasa) o desde la tecla de avance del pad inferior izquierdo (más cómodo cuando se tiene el Reader suelto y sujeto desde abajo).

Ebook Reader 002

 

 

 

 

Foto con luces y sombras para que se aprecie cómo es la visualización con reflejos y distintos tonos de luz.

 

 

 

 

Para la lectura están disponibles 3 niveles de zoom, aunque el primero de ellos para muchos lectores resultará poco útil por su diminuto aspecto. Sin embargo el nivel 2 es similar a la tipografía de letra de un libro tipo novela. El nivel 3 supone una letra bastante grande (para mi gusto).

El software de sincronización es el Sony Reader Library, que funciona relativamente bien y es bastante fácil de utilizar. Sin embargo, a mí no me gustan las aplicaciones de sincronización en general (y me fastidia por los aparatos de Apple que tengo…) y tengo que reconocer que me ha sorprendido gratamente que Sony no lo haya convertido en una conditio sine qua non de su aparato. De hecho, me encanta lo de simplemente utilizarlo  como una tarjeta SD o Memory Stick cualquiera (o llave USB) y simplemente arrastrar hacia él los pdf u otros documentos que quiera incorporar, eso sí, en el directorio raíz. Si tiene una tarjeta insertada, actúa como lector en modo lectura/escritura, por lo que se pueden pasar los libros tanto a la memoria interna como a una tarjeta SD o MS directamente. Yo, particularmente, los tengo todos en una tarjeta SD de 2 Gb. He probado a pasarle un libro que compré con DRM a través del Software de Adobe Digital Editions y lo ha sincronizado perfectamente, tras dar la necesaria autorización al Reader (sólo permite visualización hasta en 5 dispositivos a la vez). He probado a borrarlo y en vez de sincronizarlo, pasarlo arrastrándolo al raíz del Reader y funciona también (si no se ha dado autorización al dispositivo antes, no).

El software de utilización del propio Reader también es muy sencillo, mostrando una lista de opciones, seleccionando la apropiada según la numeración de la misma a través de los botones numerados a la derecha de la pantalla. Permite continuar la lectura del último libro en el sitio donde se dejó, listar los ebooks por título, por autor o por fecha, crear colecciones, establecer favoritos (bookmarks) y listarlos, así como cambiar la orientación vertical u horizontal de la pantalla.

Al arrancar tarda aproximadamente unos 15 segundos en estar operativo y cada vez que se pasa página entre 1 y 2 segundos. Para apagarlo completamente se tiene que realizar a través de las opciones de su sistema operativo, ya que de hacerlo directamente mediante el pulsador de encendido, lo deja en stand by (al recuperar lo hace al instante, no tarda otros 15 segundos), eso sí, con la pantalla apagada. Para apagado completo tarda unos 6 segundos.

Como comentario a mis impresiones me parece un dispositivo fabuloso, con una calidad sorprendente y más que adecuado para leer en él unos cuantos libros. La pega que le veo es para la visualización de pdf de tamaño mayor (es decir, de tamaño A4), ya que pese a que se puede utilizar un nivel de zoom mayor, con éstos tiende a distorsionar el maquetado del texto (no me refiero a que se vea mal, sino que descoloca los elementos e imágenes) y por tanto la experiencia de usuario es bastante peor que con aquéllos de tamaño A5 o inferior. Si sacan un reader con tamaño A4 (como el Kindle 2), me lo compro. Mejor si es de Sony.

Se me olvidaban dos cosillas: una, que no lo venden todavía en España (venden otros como el Papyre, Inves, iRex, etc), la otra, que el software de navegación está sólamente en inglés (por si a alguno le supone un inconveniente). Por cierto, que Sony ya ha sacado nuevos modelos más completos y a este modelo le ha bajado el precio 20 USD, ya que antes costaba 299 USD y ahora 279 USD (más impuestos, claro).

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martes, septiembre 15, 2009

Esta semana... (o la que viene, según el humor que tenga) Crisis para legos en la materia, parte III. Las maravillosas medidas anticrisis del Gobierno y sus recovecos más esperanzadores (sí, es puro sarcasmo).

lunes, junio 01, 2009

Webquest

1.- INTRODUCCIÓN



Esta webquest se centra en la teoría de Gaia, que entiende a nuestro planeta como un organismo autorregulado cuya meta es preservar la vida (no una forma concreta de vida, sino la vida como concepto). Fué formulada inicialmente por James Lovelock (1919 - ) en un libro denominado Gaia: a new look at life on Earth (Oxford University Press, 1979). Posteriormente en otros libros ha desarrollado el concepto y aportado nuevos datos empíricos que apoyan su teoría. Este científico británico, especialista en química, biofísica y medicina, en su libro La venganza de la Tierra  - The revenge of Gaia (Planeta, 2007), aporta una vista de la situación actual del cambio climático y posibles soluciones al mismo, enlazándola con su visión de la Tierra como un organismo autorregulado, aunque no necesariamente consciente.


2.- TAREA


Elaborar una presentación, ya sea en flash, powerpoint, pdf, etc., en la que se recojan los contenidos que consideréis esenciales acerca de la Teoría de Gaia. La presentación deberá contener imágenes, gráficas y resto de recursos que consideréis oportunos. Con esa presentación deberéis ser capaces de explicar la base de la Teoría de Gaia a alguien que jamás haya oído hablar de ella y resolver algunas sencillas preguntas acerca de la misma y de su autor, James Lovelock.



3.- PROCESO 


La estructura de la presentación será la siguiente:


1- ¿Quién es James Lovelock? Breve reseña biográfica.


2- La Teoría de Gaia. La Tierra como un organismo vivo.


3- Objetivo: preservación de la vida en la Tierra.


4- Autorregulación del clima y circunstancias esenciales para la vida.


5- La Teoría de Gaia y su relación con el cambio climático. La propuesta de James Lovelock de utilizar energía nuclear.


6- Valoración personal de la Teoría de Gaia y del uso de energía nuclear.


Podéis consultar recursos distintos a internet, como revistas y sobre todo los libros indicados en la entrada de wikipedia de James Lovelock, cuyo enlace encontraréis en la sección "recursos".


4- RECURSOS


Biografía de James Lovelock (en inglés).


James Lovelock en wikipedia.


Entrevista a James Lovelock en El País. Otra.


Página de James Lovelock (en inglés).


Entrevista con James Lovelock en El Mundo.


Entrevista Eduard Punset y James Lovelock.


Hipótesis Gaia en wikipedia.


Artículo sobre propuesta de energía nuclear.


Artículo de Lovelock sobre energía nuclear.


Breve exposición de la Teoría de Gaia.


Teoría de Gaia.


Otro artículo sobre la Teoría de Gaia.


Más artículos sobre Gaia.


La Hipótesis Gaia.


Varios recursos sobre Gaia (en inglés)


Otras páginas descubiertas por los alumnos.


VIDEOS (en inglés).










5.- EVALUACIÓN


Se considerará suficiente la presentación si contiene:


1- Breve bibliografía de James Lovelock, libros publicados y formación académica, con foto.


2- Imagen de la Tierra vista desde el espacio.


3- Breve explicación de la Teoría Gaia.


4- Mención de algunos mecanismos de preservación de la vida (autorregulación).


5- Razones de Lovelock para recomendar energía nuclear.


6- Valoración personal del trabajo.


Además de los contenidos anteriores y para una consideración evaluativa superior, se tendrá especialmente en cuenta:


- Vocabulario empleado relacionado con la temática propuesta.


- Relación entre la Teoría de Gaia y el cambio climático.


- Claridad en la exposición de los contenidos propuestos.


- Diversidad de contenidos visuales (gráficos, fotos, etc).


- Relación de teoría de Gaia con series, documentales, libros (novela), etc.   


- Mención a bibliografía o recursos distintos a los aportados en esta webquest.


lunes, noviembre 17, 2008

En estas fechas cercanas a fin de año, se acercan los días más señalados del año: los de apurar las deducciones fiscales, principalmente aportando al plan de pensiones. Pero vamos por partes, ¿qué es un plan de pensiones? ¿para qué sirve? ¿por qué puede (o no) interesarme? ¿debo decantarme por una tostadora o realmente mi decisión debe ir guiada por otros baremos? Advierto que va a ser un poquillo largo (os aseguro que es un extracto bastante educativo). Me centro en los individuales, sin embargo hay otros, promovidos por empresas para sus trabajadores, los Planes de Pensiones de Empleo, que son similares en casi todo, excepto en la posibilidad de movilización y en las aportaciones.

 

¿Qué son?: un plan de pensiones es un instrumento de previsión  (algunos dirían que de inversión) a largo plazo, cuyo principal objetivo es cubrir la diferencia del poder adquisitivo al finalizar la vida laboral del partícipe (la definición es mía, ni la copio ni me inspiro en otras). Ahora la más comprensible: es una hucha para no andar muy justicos con la pensión pública cuando nos jubilemos y que actuaría como complemento de ella (de la pensión, of course).

¿Cómo funcionan?: Los planes de pensiones invierten en fondos de pensiones, que en la práctica vienen a ser como los fondos de inversión. Dichos fondos de pensiones adquieren activos financieros (acciones, deuda pública, pagarés de empresas, futuros, etc) para obtener una rentabilidad para el partícipe (que es quien tiene, en principio, derecho a cobrarlo). El dinero lo obtienen de las aportaciones que hacen sus partícipes, bien por una aportación extraordinaria (que viene a ser una aportación de la cantidad y en la fecha en la que a cada uno le venga bien), bien mediante aportaciones periódicas (aportar una cantidad fija todos los meses, o cada trimestre, semestre, etc). El valor liquidativo (lo que vale en un momento dado el plan) de los planes de pensiones se calcula diariamente por las gestoras (que son las entidades que se encargan de invertir el dinero que obtienen de los partícipes con el fin de obtener la mayor rentabilidad posible a ese dinero) y básicamente (muy básicamente) es el resultado de valorar los activos en que ha invertido el plan, más los rendimientos de esos activos y menos las comisiones y gastos a favor de la gestora y de la entidad depositaria (la entidad en que consta el plan, que suele coincidir con un Banco o Caja).

¿Para qué sirven?: pues sirven para prevenir y complementar los ingresos cuando uno (o una) finalice su vida laboral. Se pueden recuperar ("rescatar" es el tecnicismo correcto) en forma de capital (de una sola vez el total de lo que hay en el plan) o en forma de renta vitalicia (hasta que se agoten los "derechos", es decir, el dinero en que está valorado el plan).

MUY IMPORTANTE: en el caso de que un partícipe se jubile, desde la fecha de jubilación efectiva dispone de un plazo de 6 meses para notificar POR ESCRITO a la gestora cómo y cuándo quiere rescatar el plan, ya que de no hacerlo NO PODRÍA RESCATARLO y quedaría para el/los beneficiarios del mismo. Es aconsejable valorar el impacto fiscal según la fecha y forma del rescate. El que avisa...

Lo interesante es que (y mucha gente no lo sabe) no sólamente cubren la contingencia de la jubilación, sino también, excepcionalmente otras contingencias que son de agradecer. Es decir, que se puede rescatar en caso de Invalidez Permanente Total o Absoluta, Gran Invalidez e incluso en situaciones de Desempleo de Larga Duración (> 1 año, inscrito en INEM y sin cobrar prestación por desempleo) y Enfermedad Grave (dolencia psíquica o física durante más de tres meses que suponga merma de ingresos sin percibir prestación por incapacidad permanente y alguna matización adicional). Además, en caso de fallecimiento del partícipe, supondrá que su importe se pondrá a disposición de quien conste expresamente como beneficiario (si no consta expresamente, herederos legales), a quien le afectará fiscalmente no como una sucesión (heredad), sino como rentas del trabajo. (la fiscalidad de los planes la detallo otro día esta semana, que si no me extiendo demasiado).

Por cierto, los Planes de Pensiones son inembargables.

Muy someramente explicaré que su principal atractivo es de índole fiscal. Se puede deducir en la Declaración de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) el 100% de las aportaciones realizadas en el ejercicio fiscal (hay topes y matizaciones que explico otro día, como ya mencioné). Traduzco: si se aportan 1.000 euros, para Hacienda es como si se hubieran ganado 1.000 euros más en el ejercicio. Si suponemos que el tipo marginal real es, por ejemplo (cada uno tiene uno en función del volumen de sus ingresos, así que no todos vais a tener un 23%, algunos más, otros menos), de un 23%, significa que nos "ahorramos" pagarle a Hacienda 230 euros (el 23% de los 1.000 euros). Obviamente si le hemos pagado de más porque nos los había retenido previamente, nos devolverá el exceso. Es una explicación meramente educativa, que no pretende ser minuciosa, para que nos entendamos (ya os explicaré que hay unos topes y otras singularidades, aunque me tengo que armar de valor para coger el teclado por banda de nuevo...). Por cierto, alguien que esté ya jubilado puede seguir realizando aportaciones o abrir un nuevo plan de pensiones, aunque él (vaaale, o ella) no podrá rescatarlo, sino que cubrirá la contingencia de fallecimiento (es decir, que queda para los beneficiarios o los herederos, en su caso).

 

¿Vale, y qué tipos hay? Muy someramente, esquematizo (luego explico cómo pueden afectar al riesgo (y, por ende, a la rentabilidad):

RENTA FIJA - los activos financieros adquiridos son denominados de "renta fija" o "rendimiento determinado", lo cual supone que sabemos cuál va a ser su rendimiento antes de la fecha de su vencimiento (que es cuando materializamos la ganancia que promete ese activo). Por ejemplo: Letras del Tesoro, Pagarés de Entidades Financieras (de otras empresas también, pero son menos habituales), Deuda Subordinada, etc. Según el plazo de vencimiento de los activos, pueden ser Monetarios (o FIAMM, Fondos de Inversión del Mercado Monetario, con plazos de vencimiento generalmente de hasta 90 días), de Renta Fija a Corto Plazo (de 90 días hasta 18 meses) y de Renta Fija a Largo Plazo (más de 180 días). Por supuesto, la Renta Fija puede estar denominada en Euros (sin riesgo de divisa) o en Divisa distinta del Euro (con o sin riesgo de divisa, luego lo explico).

RENTA VARIABLE - los activos adquiridos tienen un rendimiento que no se conoce ex ante (por anticipado), ya que depende de varios factores. Las acciones, warrants, etc son algunos ejemplos. Suelen conllevar mayor riesgo, pero eso sí, a cambio de una mayor rentabilidad esperada. Pueden igualmente estar denominados en Euros o en otra divisa (con o sin riesgo de divisa, insisto que luego lo explico).

MIXTOS RF-RV - son fondos que tienen tanto activos de renta fija como de renta variable, en distinta proporción (20%-80%, 40%-60%, etc).

OTRAS INVERSIONES - hay más posibilidades que la dualidad renta fija - renta variable y algunas entidades tienen planes de pensiones que invierten, por ejemplo, en inmuebles (más bien en fondos de inversión cuyos activos son inmobiliarios). Estoy seguro de que otras le echan más imaginación, pero son mucho menos frecuentes y más difícil calibrar tanto el riesgo como la rentabilidad esperada.

GARANTIZADOS - no son un tipo en sí, sino más bien una cualidad muy interesante de algunos fondos, ya sean de renta variable, fija o mixta. Supone la garantía de que a la fecha de vencimiento (generalmente bien determinada, sólo falta poner la hora) el plan no va a valer menos de X (cada plan garantizado garantiza valor distinto, que no tiene por qué ser el 100% de lo aportado, pues puede ser incluso más o menos).

 

A ver, a ver, que he leído "riesgo": como ya he dicho en otra entrada, todas las decisiones suponen un riesgo, aunque sea ínfimo. Lo mismo ocurre con las inversiones, pues es más arriesgado, en principio, invertir en acciones que meter dinero a plazo fijo. Detallo, según el tipo de inversión (o de plan de pensiones), los riesgos inherentes más comunes.

Un preludio, antes, con respecto al "riesgo divisa". Si el plan invierte, por ejemplo, en acciones de empresas de EEUU que cotizan en el NASDAQ (lógicamente en dólares), su valoración dependerá, obviamente, de la cotización de esa divisa con respecto al euro en la fecha del cálculo del valor liquidativo. Es decir, que si el dólar ha subido, olé, olé y olé. Pero si ha bajado... pues nuestro plan también en proporción a esa inversión concreta. Que conste. Algunos Fondos de Inversión cubren el riesgo de divisa (es decir, que valoran a un cambio concertado y fijado, para evitar ese riesgo, mediante el pago de la prima de un seguro de tipo de cambio, que generalmente va repercutida en la comisión de gestión, más que merecida). Me imagino que algunos planes también tengan este tipo de cobertura de cambio de divisa.

Y ahora al lío: en Renta Fija, los más seguros son los Monetarios, porque sus inversiones son a muy corto plazo. Ello quiere decir, por ejemplo, que partiendo que 1.000 euros a 90 días al 4% no tienen el mismo valor que 1.000 euros a 90 días al 3% (pues por el primer activo se obtiene mayor rentabilidad por el mismo plazo e importe), una variación de los tipos de interés al alza no le afecta demasiado, ya que sus inversiones van venciendo contínuamente y los 1.000 euros que recuperan y que tenían colocados al 3% los tienen disponibles en muy corto plazo para volverlos a colocar al nuevo tipo del 4%. Ello supone que pueden tener raramente variaciones a la baja durante unos pocos días si se produjera una subida de tipos de interés considerable a corto plazo, pero al ir venciendo se adquiere nueva renta fija a mejores tipos y estabiliza de nuevo el fondo. Es el que recomiendo para los aversivos al riesgo y sobre todo para los que tienen previsto jubilarse en un año o menos (aunque puede haber Garantizados más interesantes, incluso, a ese plazo).

El resto de Renta Fija, Corto y Largo, tienen más riesgo porque se mantienen durante más tiempo en cartera y las variaciones de tipos les afectan durante más tiempo. Aunque las bajadas de tipos les benefician, como es el caso ahora mismo.

Los de Renta Variable tienen una alta volatilidad, pues dependen de la cotización de las acciones u otros instrumentos adquiridos y, por tanto, conllevan un mayor riesgo, pero a la par nos pueden aportar, si van bien las cosas, una rentabilidad sensiblemente superior. Os podéis imaginar la exposición al riesgo y rentabilidad de los Mixtos, más equilibrada (según el porcentaje de uno y otro tipo).

Los planes que invierten en fondos de activos inmobiliarios supeditan su rentabilidad al mercado del alquiler (sobre todo de oficinas en grandes ciudades), principalmente, aunque también les afectan las correcciones valorativas en mercado de los inmuebles que poseen (recordad que el valor liquidativo no sólo valora los rendimientos, sino el valor de los activos mismos). Suelen tener comisiones de gestión más altas (por los gastos de mantenimiento de los inmuebles, tributos, mejoras, notaría, etc). No me atrevo a valorar su riesgo ni su rentabilidad esperada, porque no estoy tan al tanto de ese sector (vamos, que se me ven las intenciones de opinar subjetivamente).

Y finalmente, los GARANTIZADOS. Para mí, los mejores. ¿Por qué? Pues porque combinan la minimización del riesgo al establecer una garantía (del capital aportado o incluso de una revalorización mínima adicional, generalmente) y sin embargo permiten una rentabilidad muy superior a la de los FIAMM. Es decir, vienen a ser algo así como "invierte en bolsa y si ganas, te lo quedas y si pierdes, por lo menos te quedas con lo que metiste y quizá un poco más". Fantásticos, ¿verdad? Verdad.

Bueno, pues resulta que tengo uno ( o voy a tenerlo). ¿En qué me fijo para cambiarlo o mantenerlo? La pregunta del millón. La mayoría de asesores, gurús financieros, páginas salmón y amigos "entendidos" (ah, y las asociaciones de consumidores, que no se me olviden) te dirán cosas tan "cool" como: en las comisiones, en las comisiones, que salió el otro día un experto financiero por la tele que dijo que las comisiones (o anuncio, o lo que corresponda). La mayoría dirá que en la rentabilidad, aunque no estoy de acuerdo. Yo me fijaría no sólo en la rentabilidad posible, sino en todo lo que supone el plan.

Me explico: cada persona, por edad, circunstancias, perfil de conocimiento financiero o de aversión mayor o menor al riesgo, necesita un plan distinto, que se adecúe a sus circunstancias y expectativas. Para mí, eso sólo lo cubre un tipo de planes: los garantizados. Ya os digo yo que las comisiones son un poco más altas, pero las podéis tomar como la prima de un seguro de tranquilidad, de garantía de capital y rentabilidad (aunque sea poca) y sin embargo, a cambio de esa prima y según el tipo de activos en que invierta (sobre todo si son de renta variable), pueden ofrecer unas rentabilidades más que apetecibles e incluso consolidar algunas de ellas como ganancias garantizadas junto al resto del plan.

Yo los planes que mejor conozco son los de la gama Protección, de BBVA, por razones evidentes. Pero es que me los sé de memoria porque son fantásticos, porque las posibilidades que tienen de traspasos entre planes de la misma gama (con nueva garantía a valor liquidativo de la fecha del traspaso) abren unas posibilidades impensables en otros planes. Para determinados importes es especialmente interesante porque, imaginemos, que se lleva acumulando una ganancia de un 6% en un plan protección, pues al traspasarlo a otro Protección, se consolida esa ganancia, puesto que garantiza el valor traspasado como mínimo en la fecha del traspaso (si no hay traspasos las ganancias garantizadas las consolida cada fin de trimestre natural). Las dudas, en las oficinas de BBVA, aunque si me pilláis conectado al Skype (por texto, que por voz no voy a poner el micro) no tengo objeción a contestar preguntas breves.

Pues si a todo esto le añadimos una bonificación por la aportación o traspaso desde otra entidad de un determinado porcentaje (según el tipo de plan y el importe, que ahora no me sé cuáles son) o asignación de un montón de puntos travel club (yo me quedaría con el porcentaje a ojos cerrados), ya tenéis mi opinión sobre si cogería una tele, mp3 o lo que sea o me preocuparía en tener un buen plan. Vamos, que si eso ya paso sin el cacharro o me lo compro en una tienda (suponiendo que fuera o fuese el modelo que me interesa). Si creéis que peco de corporativismo, extrapoladlo a planes de otros bancos, si queréis. De todas formas, aunque hace más de un año que no me dedico principalmente a la comercialización de productos financieros en mi empresa, aparte de los planes de BBVA conocía los de la compentencia. Y la verdad, ni punto de comparación.

Que os quede claro por lo menos que la rentabilidad pasada no es un buen baremo para valorar si un plan de pensiones es bueno o no y tampoco las comisiones (las de los Garantizados suelen ser un poco más altas precisamente por los gastos de adquisición de los instrumentos financieros de cobertura). Lo mejor es valorar el plan en sí, las posibilidades en relación con otros planes, el tipo de inversión (y qué es exactamente lo que garantiza, si fuera el caso) y lo más importante, la adecuación a las características personales de cada uno y a su horizonte de inversión (lo que le queda para la jubilación).

 

Todo lo expuesto lo he plagiado directamente de mí mismo en tiempo real, es decir, que iba escribiendo según surgía. Por tanto, aparte de que implica que no hago referencias externas (excepto para algún concepto) ni plagios, ni "recopilaciones", ni "refundiciones", también conlleva que puede que me olvide de algo (el Alzheimer es lo que tiene). Espero que no. Dudas cortas en comentarios; si son genéricas las respondo, si son específicas (sobre Planes concretos de entidades concretas), ni me molesto. La fiscalidad, otro día que me vea con fuerza (es lo que más miga tiene).

Saludos.



Actualización : Me he preocupado por una operación que iba a hacer de comprobar la fecha valor del traspaso interno y externo (que afecta a la garantía inicial de esa aportación o traspaso concreto) entre planes Protección y he visto (con pena) que ya no se aplica la fecha valor del día en que se recibe el traspaso, sino el último día del mes en que se reciba. En fin...

domingo, octubre 19, 2008

Crisis financieras para legos en la materia. Teoría. Parte II.

Pdf aquí.

Mi intención no es desgranar todas las medidas adoptadas hasta la fecha para intentar devolver una confianza al sistema financiero a marchas forzadas por los distintos Estados, sino más bien, en términos generales, ponerlas de manifiesto y cuestionar la viabilidad de su consecución de objetivos.

Empezando por el Plan de Rescate de EEUU, los famosos 700.000 millones de dólares, una cantidad que serviría para crear una economía similar a la de Holanda (revista TIME, 6 de octubre) y, según otros, para acabar con el hambre en el mundo. Pues bien, supuestamente serían destinados a comprar activos tóxicos (aquellos préstamos que tienen como garantía hipotecas que valen muchísimo menos y cuyos prestatarios no pueden o quieren pagar en un elevadísimo porcentaje) o incluso intervenir, como han anunciado esta semana, en el capital de entidades financieras con dificultades.

Pues hombre, cuando menos resulta curioso que Bank of America y otros tiburones que se han puesto a comprar a otros bancos enormes con dificultades, al cabo de 2 semanas de anunciar sus pretenciosas adquisiciones, se acojan a la participación estatal en su accionariado porque andan "tocadillas". ¿Acaso esta crisis no iba de excesos, de ponerse a adquirir cosas que uno no se puede permitir? Es que a lo peor me he perdido en los razonamientos... Me da la impresión de que ha sido incentivado por los propios EEUU para evitar que quien comprara esos bancos o les inyectara capital fueran otras entidades extranjeras o más bien Fondos Soberanos, tras algunos "avisos" de sus intenciones. El de China, por ejemplo, tiene unos 120.000 millones de euros para gastar, otros tienen hasta 190.000 millones, etc...

Aparte de ciertas motivaciones poco claras, también me sorprende otra "cosilla sin importancia", como el hecho de que Henry Paulson, Secretario del Tesoro de los EEUU, impulsor de esta medida de rescate y bla, bla, bla, haya sido el Presidente de Goldman Sachs, precisamente uno de los artífices del estropicio que pretende enmendar, con sospechas por parte del fiscal general de Nueva York, al respecto. Además, para la gestión de ese macropresupuesto, se ha llevado a colegas ex-ejecutivos de Goldman Sachs. Pensaré bien y tendré fe en que será porque como deben de saber de buena mano cómo, cuándo, cuánto y a quién se la han liado, tendrán mejor información que otros para solucionar lo que se pueda, ¿no?

 

En Europa, tras la aprobación del plan estadounidense, pues resulta que empiezan a llamarse los Jefes de Estado y de Gobierno, según países, para ver si pueden apalabrar medidas conjuntas, que está muy malita la cosa y tal. Mientras, algún que otro país, como Irlanda, toma medidas contundentes, asegurando el 100% de los depósitos de sus 6 principales entidades financieras durante 2 años (lo que supone más o menos el triple de su PIB, pero mientras los "asegurados" no se pongan a hacer cálculos...). Y claro, los otros ven las orejas al lobo y entran en la dinámica de "maricón el último", eso sí, tras hablar mucho entre ellos y coordinadamente (lo último es ironía pura).

Lo que toca a España: pues resulta que se crea un fondo de hasta 50.000 millones de euros para posibles compras de deuda a las entidades financieras (titulizaciones de préstamos concedidos por ellas), para aportarles liquidez, así como un sistema de avales por un límite global total de hasta 100.000 millones de euros, para garantizar los préstamos entre entidades financieras, eso sí, en principio a cambio de una prima de riesgo (como las comisiones que cobran bancos y cajas por los avales). Además, en Estado se reserva el derecho de, en casos graves, participar directamente en el capital de las entidades con problemas (lógico). Incluso se ha aumentado el importe garantizado por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta los 100.000 euros, por cliente y entidad, que me parece una medida en sí sólamente destinada a recuperar parte de la confianza en el sistema financiero, más que una medida correctora.

Lo primero me abstengo de opinar, que luego todo se sabe (a mí desde luego no se me ocurriría), pero en cuanto a la segunda medida, me resulta adecuada, ya que lima asperezas en cuanto a la desconfianza en el interbancario y, por otra, a la postre, debería de reflejarse en una relajación del Euribor, entiendo yo.

De por sí, no creo que tengan una gran repercusión, porque la liquidez entre entidades, pese a que es el objetivo que persigue el Gobierno, no va a suponer, al menos a corto plazo, un incremento en la concesión de préstamos a empresas y familias. Más que nada, por la elevada morosidad (aunque bastante mejores ratios que el resto de Europa y por supuestísimo que la de Estados Unidos) y las pésimas perspectivas de inmobiliarias y constructoras, hasta ahora motor de la economía española y que se ve que por no hacer caso de los avisos y cambiar la correa de distribución a tiempo, ésta se ha roto y de paso se ha cargado el motor entero.

Ponerse pesimistas realmente no sirve de nada, así que nos pondremos forzosamente optimistas, a ver qué pasa. Analizando situaciones pasadas, la Gran Depresión de los años 30, en la que quebraron 6.500 bancos, comenzó de similar manera, con una crisis de liquidez en el sistema bancario (precedida en 1929 por un crack bursátil que no alcanzó los niveles anteriores de cotización hasta 1954). Lo que no voy a comparar es la duración, ya que en la actual sí que se han tomado medidas más tempranas, que no rápidas ni necesariamente efectivas al 100%. Por eso estoy convencido de que no pasará lo mismo ni durará tanto. Sin embargo, en España la notaremos un poco más y durante algo más de tiempo gracias (una vez más) al querido ladrillo (y a Hacienda, como ya mencioné en el primer post).

De principio, y como consecuencias futuras, creo que a corto plazo la bolsa bajará más, puesto que en un escenario como el actual, con tanta incertidumbre, las grandes fortunas (y las más pequeñas con más motivo) se acojonan y dan órdenes de reembolso a los grandes fondos de inversión y hedge funds, que puesto que no tienen dinero líquido (es decir, sin invertir), para hacer efectivas las peticiones de sus partícipes tienen que vender activos y con el volumen que manejan, hacen caer a los mercados. A su vez, con las caídas (generalmente a finales de trimestres naturales, ver las cotizaciones de finales de septiembre como ejemplo), el resto de inversores también los tienen de corbata y una parte de ellos vende, agravando la situación. Sin embargo, como siempre ha sido la bolsa, ya habrá otras noticias que supongan recuperación de la confianza y que recuperen una parte (aunque no pienso dar garantía de ésto último).

La obsesión de EEUU por salvar los muebles de Wall Street no la veo sólo como una maniobra para echar un cable a los ricos, colegas, financiadores de campañas, lobbies y demás, sino como una respuesta práctica: evitar la caída de los planes de pensiones, invertidos en su gran mayoría en bolsa y que afecta a un gran número de millones de americanos (recordad que son votantes y además ahora están en campaña).

Otra consecuencia futura es que los estados, esta vez creo que sí que será reunidos y coordinados, establecerán unas normas de control del sistema financiero más rígidas y austeras, tendentes a una mejor gestión de los riesgos y a unas provisiones más acordes con el panorama internacional de la globalización, así como las dependencias sectoriales de las economías de algunos países. Los consumidores, o administrados, o ciudadanos, en fin, las personas, tenderán a ser un poco más moderados a corto plazo (a largo estoy totalmente seguro de que no). Y lo que tampoco tengo ninguna duda es de que a muuuuuy largo plazo, volverá a suceder, porque la Historia sólo sirve como afición pintoresca de los aficionados a las letras, y no como aprendizaje y aviso para evitar cometer los mismos errores (como ampliamente se ha demostrado en la situación actual y en muchas otras).

Espero ver que según van pasando los días, al menos nuestro Gobierno, va anunciando nuevos planes de actuación que supongan INCREMENTO del gasto público, pero no cualquier tipo de gasto, sino aquél que resulte productivo, que estimule la demanda y la economía, no el de tipo prestacional. Me refiero a un incremento de obra pública, a mejorar infraestructuras y servicios, a crear nuevas industrias, a incentivar la investigación, a potenciar a nuevos emprendedores, a formar para mejora en la eficiencia de los costes para empresas y particulares. Me imagino que con la política de estabilidad presupuestaria actual no casan muy bien las actuaciones descritas antes, pero no queda más remedio, cuando la demanda está estancada, la tiene que crear el propio Estado, ya que de no hacerlo, la crisis se cebará más y durante más tiempo sobre el país.

Iremos viendo en los próximos meses...

sábado, octubre 11, 2008

Humor - Sencilla explicación de la crisis.

Mientras posteo la segunda parte de la teoría de Crisis financieras para legos en la materia, para ir haciendo boca os voy a dejar dos perlas en vídeo. La primera son dos humoristas británicos a los que contra todo pronóstico se les entiende muy bien, aunque está subtitulado en español. La segunda es la entrevista a Leopoldo Abadía, del otro día por Buenafuente (sólo enlazo ya que no tengo la url para incrustarla y por no rebuscar...). Los datos en el segundo caso no son exactos, pero no quita mérito a la repercusión que ha tenido el señor Abadía y a lo tremendamente simpático que ha resultado ser.

 

Entrevista a Leopoldo Abadía por Buenafuente, AQUÍ.

miércoles, octubre 08, 2008

Crisis financieras para legos en la materia. Teoría. Parte I.

Pdf Aquí.

Y mandó dos cajas... Pues eso, que le manda cojones.

Vamos a recapitular acerca de las circunstancias que desembocan en la situación actual y luego veremos las consecuencias actuales y las futuras, así como las soluciones o barbaridades (es que me gusta llamar a las cosas por su nombre) que proponen y en algunos casos llevan a cabo los Estados (más bien los políticos que llevan sus riendas) para paliar los efectos de las "vacas flacas".

Por orden, empezaremos por describir la situación en Estados Unidos hace un poco más de un año. Allá por marzo del año pasado (estoy confiando en la memoria), tras varios meses de fuertes subidas en los precios de la vivienda en los USA, publicaron el dato de que no sólamente se había ralentizado el mercado inmobiliario, sino que empezaban a bajar precios y ventas. Como eso sólo pasa en los Estados Unidos, que son unos ceporros, pues por aquestos lares, oídos sordos y a seguir facturando, tonto el último...

Al bajar el precio de la vivienda, los bancos estadounidenses, que habían llegado a la infamia de prestar dinero a gente sin trabajo, ingresos ni propiedades, los famosos ninjas (no income, no job or assets), para adquirir inmuebles, en la expectativa de que la propia revalorización del activo les garantizaba la deuda, se dieron cuenta de que ni les estaban pagando ni tenían intención (o posibilidades) de pagarles y empezaron a ver el panorama un poco más oscuro, tirando a negro. Que conste que un niño de 11 años de inteligencia media, ante la pregunta de "¿prestarías unos cuantos miles de euros a un badana para que se compre un piso que no te puede pagar?", contestó literalmente "¿me has visto la cara de tonto, o qué? (se ve que a los de los bancos americanos, se la vieron).

En fin, aparte de quedarse con una parte de esos préstamos, para deshacerse de una parte del riesgo, pero también para obtener más dinero (la famosa liquidez), esos bancos habían emitido titulizaciones de la deuda (básicamente bonos, cédulas y demás instrumentos financieros que compran otros bancos o fondos de inversión, planes de pensiones, etc). Con esta maravillosa consecuencia de la globalización, no sólo quedaron afectados los autores materiales del delito, sino también los cooperadores necesarios que habían comprado su basura, diga, su deuda (garantizada por AIG, que ha quebrado hace poco, adivinad por qué), gracias a la inestimable colaboración y complicidad de las agencias de calificación del riesgo, que llegaron incluso a darle MEJOR CALIFICACIÓN CREDITICIA A ESOS ACTIVOS QUE LA QUE TIENEN LA MAYORÍA DE LOS ESTADOS EUROPEOS. La pera, oiga, ya que según dichas agencias, las hipotecas que no tenían intención de pagar desde un principio sus prestatarios, eran MÁS SEGURAS que las Letras del Tesoro, por ejemplo.

Con este maremoto en marcha, las entidades financieras empezaron a mirarse de reojo, desconfiando de la exposición de las demás a activos de este tipo y a no prestarse dinero, lo cual desemboca en una crisis de liquidez en los mercados interbancarios que obliga a los principales Bancos Centrales a realizar préstamos a corto plazo a Bancos y Cajas a fin de que puedan seguir con sus actividades sin tener que llegar a declarar una suspensión de pagos.

A pesar de todas las medidas de urgencia, empiezan a sufrir considerablemente gigantes de la banca como UBS, Citigroup (antes de la crisis era el primer banco del mundo por capitalización, un poco mayor que el Santander, BBVA y Popular juntos), etc. Tras ampliaciones de capital para evitar males mayores, que suscriben varios fondos soberanos (China, Emiratos Árabes, Arabia Saudí), el sistema parece algo estabilizado. Parece...

Tras varias tormentas, galernas, huracanes y demás fenómenos atmosféricos barriendo literalmente la aparente solvencia de muchas las empresas más reputadas del mundo (AIG, Citigroup, Goldman Sachs, Lehman Brothers, Wachovia, Washington Mutual, Bearn Stearns, Fannie Mae, Freddie Mac, etc), se llega a un punto en que el Gobierno, la Reserva Federal y el Tesoro de los Estados Unidos toman la decisión de adoptar una serie de medidas descomunales en cuanto a su coste para salvar el sistema financiero. A eso iremos luego.

Vamos a centrarnos en el suelo patrio. Ése que desde hace tantos años observa el devenir de todos esos seres humanos entrañables, incapaces de mentir, engañar, aparentar y trafullear (en un informe sobre la corrupción en el mundo, por países, estamos en el puesto 28, teniendo como colegas menos corruptos a sitios tan poco mencionados en la tele como Singapur, Hong Kong, Barbados, Chile, Uruguay, Eslovenia, Estonia, que se merecen un olé cuando menos...).

Tras varios años incrementando progresivamente los precios de las viviendas más que proporcionalmente a lo que la mera demanda supondría (estoy dando por hecho que tenéis nociones de microeconomía y os estáis imaginando las gráficas de oferta, demanda y tal, así que si no es el caso, preguntad en comentarios), resulta que las inmobiliarias, promotoras y constructoras, para seguir obteniendo ese beneficio tan descomunal, como "empresones" (aquí he tenido que parar hasta que se me ha pasado el ataque de risa) que son, no han sido muy previsoras (yo soy muy mal pensado y estoy convencido de lo contrario) y resulta que cuando han tenido beneficios, los han apañado para el bolsillo de los socios, en vez de dejarlo como reservas en las sociedades. Ello supone, que para emprender nuevas promociones inmobiliarias, necesitan financiación ajena, ya que no tienen fondos para autofinanciarse (por lo del bolsillo de antes).

Estando así las cosas se juntan dos desgracias para ellos: una, que los bancos (y cajas, sobre todo cajas) no tienen liquidez por la desconfianza en los mercados de financiación debida a las chapuzas de los bancos americanos y dos, que gran parte de los que podían comprar casa la han comprado ya, otra parte está a la espera cuando ve nubarrones en el horizonte y el resto, simplemente, no puede pagar aunque quiera los precios desproporcionados que los profesionales del ladrillo creen que valen sus activos. Por tanto, la demanda al carajo, dejando a estas empresas todavía más secas de liquidez. Empiezan a echarse para atrás a la hora de la firma los compradores que tenían contratos privados al no verlo muy claro (lógico que entre tanto humo no se vea un pimiento). En las zonas turísticas de las costas todavía más acentuado.

Si no se venden los pisos que hay y las empresas "ladrilleras" no pueden seguir con su actividad, hay trabajadores que sobran, como era de esperar. Si no pueden pagar a otros profesionales y empresas, éstas a su vez tendrán similares dificultades financieras. Y de todo ello resulta que hay que recortar costes, retomando la afición nacional de despidos en cadena. Con el incremento del paro, que supone merma de ingresos para las familias, éstas todavía gastan menos, afectando a todavía más sectores. No es alarmismo, es lo que hay.

De momento las entidades financieras patrias van salvando (y confío en que lo sigan haciendo, sobre todo las grandes), gracias a que no están directamente expuestas a las hipotecas basura estadounidenses, a las provisiones anticíclicas, a la menor mora (impagos) y a que, en caso de tener que intentar recuperaciones de operaciones hipotecarias, el deudor, en España, responde no sólo con el inmueble hipotecado, sino también con todos los demás bienes, incluso los futuros (por si no se recupera todo ahora y luego tiene pasta, que nos entendamos). En Estados Unidos y otros países, sólo se responde con el inmueble objeto de la hipoteca.

¿Quién tiene la culpa de la situación en España? Varios, pero para mí que la responsabilidad en gran parte es de la propia Agencia Tributaria. Durante años ha estado haciendo la vista gorda ante operaciones inmobiliarias de lavado de dinero, fraudes y estafas, sin perseguir a sus autores, fomentando o al menos permitiendo que la bola de nieve se hiciera más grande, que los precios escalaran por una demanda incentivada por incentivos ilícitos. La verdad es que todos los ingresos derivados de la construcción han venido muy bien al Estado, Comunidades Autónomas y, sobre todo, Entidades Locales (aunque eso no justifica en absoluto la permisividad). Mientras los golfos campan a sus anchas, Hacienda se dedica a revisar las declaraciones de los asalariados, que han defraudado 10 céntimos sin saberlo por fiarse de unos datos que la propia Agencia les ha facilitado en el borrador (y en mi caso, me imagino que la estarán mirando porque todavía no me han ingresado la devolución, a ver si me dan una grata sorpresa y resulta que me he dejado de declarar 5 ó 6 millones de euros que no sabía que tenía).

Hasta aquí, someramente las causas y consecuencias actuales. En la siguiente entrega, consecuencias futuras y propuestas de los Estados para evitarlas, comentadas.

 

Os recomiendo encarecidamente la sección de la crisis Ninja (como él la define) de Leopoldo Abadía, que esta noche, por cierto, entrevistará Buenafuente en la Sexta.

Nota: ya sé que "trafullear" no viene en el diccionario de la RAE, pero se me entiende, ¿no? ;)