sábado, agosto 02, 2008

Big Brother wants to watch us

Si es que Orwell era un adivino bastante mejor que los del tarot. Esta noticia se hace eco de por dónde van los tiros. Pone de manifiesto que determinadas actuaciones de la administración estadounidense van a pasar de ser cuentos de ciencia ficción a triste, cruda y cotidiana realidad.

Si no era suficiente con plantear registros y controles humillantes a los inofensivos viajeros que por trabajo o placer viajaban a Estados Unidos, rayando (para mí que traspasando) en el ultraje al derecho a la dignidad de la persona, reconocido en la Declaración de Derechos Humanos y en la mayoría de legislaciones estatales de los países europeos (se ve que en EEUU, no), pues ahora tienen a bien apretar un poco más la tuerca y permitirse registrar e incluso requisar cualquier suerte de aparato electrónico que porten los pasajeros que aspiren a entrar en los States, así como notas, cuadernos, etc. ¡Ah!, y sin tener que justificar ningún tipo de sospecha o demostrar nada, faltaría más... Acoso al derecho a la intimidad (o privacy, como dicen ellos), se diría por estos lares. Vía de hecho o extralimitación en la actuación de los Poderes Públicos. Canallada, para los más legos en Derecho.

Al parecer, el acontecimiento justificativo de tamaña barbaridad es el atentado del 11 de septiembre de 2001. Que hubiera mucha gente afectada, aparte de la conmoción que supuso para el resto, pretende ser el punto de apoyo de todas las violaciones de derechos de los ciudadanos en aras de la "seguridad". Es de suponer que habiendo sufrido un evento tan trágico que produce un miedo colectivo descomunal, la Administración estadounidense lo está aprovechando para vigilar, revisar, inspeccionar, espiar, requisar, intervenir e impedir lo que le venga en gana, apoyándose en que lo hace para evitar males mayores, escudándose en el consentimiento tácito de sus ciudadanos, que no son conscientes del alcance de tales labores fiscalizadoras ni lo que supondrá para su libertad en más bien poco tiempo.

En su novela 1984, George Orwell, configura un Estado que interviene hasta en el más mínimo aspecto de la vida de sus ciudadanos, que constantemente los vigila, les impone conductas y mantras, les prohíbe incluso los menores signos de decisión individual, eliminando su libertad. De esa novela procede la expresión "Big Brother is watching you" (el Gran Hermano te vigila). Os la recomiendo. Todas las prácticas de lavado de cerebro practicadas por el Gran Hermano en la novela están empezando a tener reflejo en la actuación de la administración estadounidense, incluídas las manipulaciones de información en los medios. Me parece más que preocupante. Pese a que algunos senadores y congresistas se oponen abiertamente a estas prácticas, el Gobierno cuenta con la connivencia de los jueces, que tienden, qué curioso, a dar la razón a los organismos estatales. Y al resto de la sociedad estadounidense, simplemente, les da de lado. Cosas veredes, Sancho, amigo.

Si ya teníamos pocas preocupaciones con la economía, ahora nos dan más para otro lado. Los viajes vacacionales a Estados Unidos que tenía previstos para de aquí a unos meses vista, creo que me los tendré que replantear con calma. A nadie le gusta ir de vacaciones a un sitio donde no respetan su dignidad.

Ya sabéis algo más de lo que hay. Como colofón una frase de la novela citada bastante adecuada: "En realidad, nada era ilegal, ya que no existían leyes."

P.S.: para que os deis cuenta de la ironía del asunto, en 1984, el régimen que pretendía denunciar Orwell era el comunista en la época de Stalin... Precisamente el más vilipendiado por EEUU, que ahora está sirviéndose de algunas (menos mal que no de todas) las prácticas que criticaba. Curioso, ¿no?

1 comentarios:

A las 25 de agosto de 2008, 18:44 , Blogger ysa ha dicho...

Una amiga mía ya puso una entrada parecida en su blog, y yo lo que digo es que teníamos que dejar de ser tan peleles y aplicarles a ellos la misma tiranía. Y es que está claro que no hay derecho.

Pero lo del libro de Orwell, uno de mis favoritos, by the way, ya se lleva haciendo manifiesto más tiempo, lo que pasa es que hasta ahora se cuidaban más en las formas. La manipulación está a la orden del día, y como en la novela, nadie parece querer darse cuenta...

 

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